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Ansiedad por separación en perros: síntomas y tratamiento

 
Por Equipo editorial de TodoPerros. Actualizado: 23 enero 2024
Ansiedad por separación en perros: síntomas y tratamiento

¿Cuántas veces hemos escuchado en la consulta del veterinario o en el parque a personas con perros comentar que, al regresar del trabajo o de cualquier salida, se han encontrado con que sus mascotas han destrozado muebles, arañado puertas, se han orinado o defecado, vomitado y, además, han recibido quejas o denuncias de sus vecinos debido a que el animal ha estado ladrando durante horas? Se trata de la temida ansiedad por separación.

Si es a nosotros a quienes nos ocurre cualquiera de estas situaciones, nos damos cuenta entonces de que las expectativas que teníamos antes de la llegada del animal a casa no se cumplen, en cuanto a que no lleva en su bagaje genético "la educación que hemos observado en otros ni piensa igual que nosotros ni es una máquina perfecta que siempre obedece y nunca se equivoca". En este punto nos preguntamos: ¿qué está pasando?, ¿qué debo hacer? Este artículo de TodoPerros pretende desvelar ese "comportamiento", por qué se produce la ansiedad por separación en perros, qué sienten los animales que lo padecen y, en definitiva, cuál debe ser nuestra actitud ante la situación y como remediarla.

Qué es la ansiedad por separación en perros

La ansiedad por separación podría definirse como el conjunto de manifestaciones relativas al comportamiento que experimentan algunos perros al separarse de sus humanos. Estos cambios de conducta se deben a una respuesta de miedo o ansiedad del animal.

La ansiedad por separación no está vinculada a una conducta sexualmente dimórfica y puede manifestarse en animales de cualquier sexo, raza y edad. La castración no resuelve el problema.

Según fuentes consultadas, los trastornos relacionados con la separación del cuidador representan entre el 20 % y el 40 % del total de las consultas de etología clínica realizadas en Estados Unidos[1]. Además, según un estudio entre veterinarios del Reino Unido[2], este trastorno parece afectar aproximadamente al 15 % de la población general de perros.

Por qué los perros tienen ansiedad por separación: causas

Debido a que existen numerosas causas que no están relacionadas directamente con la ansiedad en sí, últimamente se tiende a referirse a este problema como "trastornos relacionados con la separación", entre los cuales se incluye la ansiedad o angustia por separación.

Como factores de riesgo o predisponentes en un animal o su entorno para desarrollar este problema, se pueden enumerar los siguientes:

  • Tendencia del perro a ser dependiente de su humano.
  • Destete demasiado precoz.
  • Llegada de un nuevo miembro a la familia.
  • Disfunción cognitiva.
  • Pasar largos períodos de tiempo en residencias.
  • Quedarse solo siendo muy joven.
  • Mudanza.
  • Periodos largos sin separase del humano.
  • Experiencias traumáticas en sus primeros meses de vida

Parece ser que las causas que provocan o desencadenan la ansiedad por separación no están totalmente claras; hay distintas opiniones según algunos. Unos la comparan con estudios realizados en la especie humana sobre la separación de niños de sus madres, quienes experimentan un tipo de ansiedad que, aunque pasa por distintos estadios, es similar al cuadro sufrido por los perros; aunque en estos casos continúa hasta la edad adulta.

La neotenia ha producido una dependencia del perro hacia el humano, creando el potencial suficiente para que se produzca un hiperapego hacia este, de tal manera que los perros adultos serían unos eternos cachorros apegados a sus madres.

La ansiedad por separación también ha sido relacionada con las fobias, ya que los perros que las sufren tienen más predisposición a experimentar angustia ante la ausencia de su figura de apego. Asimismo, los traumas sufridos por diversos motivos son factores desencadenantes; sirvan como ejemplo los castigos indiscriminados en los que el perro no es capaz de diferenciar lo que está bien o mal, llevándolo aún más a esa situación inestable de la que hemos hablado.

Cómo se desarrolla la ansiedad por separación en perros cachorros

Estudiando al lobo, hemos comprobado que los cachorros normalmente no abandonan su hogar hasta aproximadamente la cuarta semana, pero en ese momento, las excursiones concluyen con el regreso a la seguridad de la guarida[3] . El apego de los lobeznos en esa edad es más espacial que social, pero a medida que crecen, aumenta la familiaridad con el entorno y sus relaciones sociales comienzan a desarrollarse con los demás miembros de la manada. Sus progenitores les empiezan a dejar animales muertos para que coman y jueguen, aprendiendo así el arte de la caza. Este proceso de maduración biológica e integración en la manada es gradual y tiene una temporalización perfecta. La angustia por separación rara vez se convierte en un problema o trastorno en estas condiciones[4].

El perro doméstico, que comparte el 99,8 % del ADN mitocondrial con el lobo, lógicamente comparte también la mayoría de sus características más profundas, pero la domesticación ha hecho que algunos comportamientos difieran de su ancestro. La experiencia nos dice que cuando el perro nace y se encuentra en su período neonatal, algunos los separan de la madre antes de tiempo, no les permiten pasar el período de socialización con ella y sus hermanos, lo cual conlleva resultados desastrosos para el cachorro tanto desde el punto de vista biológico como psicológico. Vemos pues que no hay una separación progresiva como en los lobos. Es aconsejable acostumbrar a los cachorros paulatinamente a soportar períodos de soledad, ya que de lo contrario pueden presentar un cuadro de ansiedad cuando toda la "familia-jauría" lo abandona o es abandonado por su figura de apego. Al integrarse en una familia, el perro intenta tomar su posición en ella, pero sabe perfectamente diferenciar quién es su figura de apego.

El apego es el lazo emocional de un individuo hacia otro, que lo lleva a procurar la cercanía física hacia la figura de dependencia (puede ser el tutor o cualquier otro miembro de la familia). El hiperapego suele ser reforzado por el tutor, a veces a sabiendas y otras por desconocimiento (conducta reforzada por el propietario), lo que hace que el animal desarrolle la angustia o ansiedad por separación.

Analizando lo anterior, debemos preguntarnos: ¿qué siente el cachorro que es separado de su madre y hermanos y es trasladado a un lugar desconocido? Evidentemente, experimenta un estrés enorme. Ya no siente la presencia de su progenitora ni de sus hermanos, se siente perdido, comienzan los ladridos con el fin de reunirse con la manada y aparece inevitablemente la tan temida ansiedad. En algunos casos, su humano le gritará o castigará con el fin de que cese en su actitud, lo que aumentará el cuadro de angustia que ya presenta el animal, creando en él unos miedos que no sabrá cómo resolver.

Ese cachorro angustiado en su nuevo hogar, en el que todo es nuevo para él, en el que recibe señales agonísticas casi constantemente y en el que incluso pasa horas en solitario sin poder ver a los miembros de su familia humana, comienza a adaptarse para poder sobrevivir en su nuevo ecosistema. Pero debemos resaltar que esas experiencias sufridas y la predisposición genética pueden hacer mella en el estado psicológico del perro cuando llegue a su edad adulta. Por eso, un programa bien planificado y realizado de manipulaciones en el período neonatal del cachorro, así como una buena socialización del mismo, disminuirán en gran medida este tipo de problemas.

Síntomas de ansiedad por separación en perros

La ansiedad por separación en perros puede manifestarse de distintas maneras. Estos síntomas pueden ser debidos a otros trastornos del comportamiento u orgánicos, por lo que siempre habrá que hacer un diagnóstico diferencial en animales que presentan:

  • Vocalización excesiva.
  • Problemas en la tráquea y amígdalas por el exceso de los ladridos.
  • Micción y/o defecación inadecuadas.
  • Conducta destructiva.
  • Anorexia y letargia.
  • Dejar huellas húmedas por sudor de las almohadillas.
  • Dermatitis acral por lamido.
  • Automutilación y salivación excesiva.

El bienestar del animal está comprometido y este muestra una respuesta de ansiedad ante la ausencia de su tutor que podemos empezar a notar incluso antes de que este salga. El perro anticipa la salida y la ansiedad crece hasta el momento en que el tutor se va, momento en el que el perro aumenta considerablemente su frustración, al ver que no puede controlar la situación. El pico de actuación suele ser de media a una hora después de su salida. Luego, la ansiedad puede disminuir lentamente o puede tener altibajos dentro del tiempo de ausencia del cuidador.

Diagnóstico de la ansiedad por separación en perros

En términos generales, se utilizan tres criterios para diagnosticar un caso de ansiedad por separación. En primer lugar, el problema se manifiesta únicamente cuando el perro no tiene acceso a sus humanos. En segundo lugar, el problema surge prácticamente siempre que el perro no puede acceder a sus humanos. Por último, los cambios en el comportamiento comienzan a manifestarse muy poco tiempo después de que el perro se queda solo.[5].

Es necesario señalar que, por lo general, los perros "tipo" muestran una gran dependencia hacia su tutor y se ponen muy nerviosos cuando este sale o llega a su domicilio. Sin embargo, no todos los perros que hacen esto tienen por qué sufrir ansiedad por separación, y viceversa. Los síntomas descritos anteriormente pueden deberse a otras causas. Por ello, se realiza un diagnóstico diferencial en el que se llevan a cabo una serie de pruebas en consulta veterinaria.

Un dato curioso es la posibilidad de que la conducta destructiva se deba a que el animal aprovecha el momento en que no está su tutor para jugar y desarrollar conductas exploratorias normales en él, ya que en presencia de este es regañado cuando las realiza. Aunque algunos de estos últimos signos mencionados no representen un problema para el tutor, es importante tratar de identificarlos, ya que el animal puede estar sometido a un estrés significativo que podría pasar desapercibido para nosotros. Por ello, una medida muy interesante a tener en cuenta, siempre que exista la sospecha por parte del tutor de que puede haber un problema de ansiedad por separación, es la grabación en video del animal cuando se queda solo en la casa. Esta grabación también permitirá descartar otras causas del problema que debemos considerar al realizar el diagnóstico diferencial.

Ansiedad por separación en perros: síntomas y tratamiento - Diagnóstico de la ansiedad por separación en perros

Qué hacer si mi perro tiene ansiedad por separación

Ante todo, debemos acudir a nuestro veterinario para que pueda descartar cualquier problema orgánico en nuestro animal. Este realizará un análisis de sangre, orina y heces y llevará a cabo un exhaustivo reconocimiento general, ya que hay muchas posibles causas médicas para los problemas de comportamiento que no son tan evidentes y que requieren un estudio más profundo por parte del clínico.

Si los comportamientos descritos no son causados por alguna patología orgánica y, además, las pruebas diagnósticas así lo confirman, recomendamos acudir a un etólogo o educador canino para establecer un plan de actuación. Para facilitar el trabajo del profesional, se recomienda grabar al perro en diferentes situaciones, es decir, cuando se encuentra en casa con su familia humana y cuando se queda solo. También hay que comprobar si, por ejemplo, las vocalizaciones son debidas a la presencia de otros perros en el exterior o personas que pasan cerca de donde el animal se encuentra. Después, el experto llevará a cabo un estudio profundo de esta anamnesis para poder elaborar un diagnóstico lo más ajustado posible a su problema.

¿La ansiedad por separación en perros se cura?

El pronóstico de este tipo de problema de comportamiento es bastante bueno y hay un índice de éxito bastante elevado. Algunos estudiosos del comportamiento canino sitúan la mejoría de estos animales entre un 70 y un 80 % aproximadamente[1][6].

En los trabajos realizados por algunos autores[7] se observó que los perros abandonados o recogidos de albergues que padecían ansiedad por separación parecían responder peor al tratamiento en comparación con otros perros, probablemente por las experiencias vividas en el pasado. Vemos, pues, que existen factores que intervienen directamente en el pronóstico de la ansiedad por separación. Algunos expertos han manifestado que los animales que han superado un problema de angustia por separación tienen un riesgo elevado de padecerlo de forma más severa en caso de que vuelva a aparecer[8].

Tratamiento para la ansiedad por separación en perros

Antes de abordar la tarea de tratar al animal, es importante destacar que el éxito del protocolo elaborado previamente depende en gran medida de la implicación de los tutores en el tratamiento, es decir, la familia debe colaborar. Será más fácil corregir el problema en perros jóvenes, que llevan menos tiempo desarrollando las conductas inadecuadas y manifiestan solo algunas de las conductas propias de la ansiedad o angustia por separación.

El tratamiento constará de tres fases combinadas entre sí: modificación del entorno, modificación conductual y terapia farmacológica. Empezamos ahora por las dos primeras:

Modificación del entorno

Trataremos de minimizar la intensidad de estímulos externos que agraven el problema del animal, por lo que debemos proporcionarle un lugar seguro, es decir, una zona donde el perro pueda estar sin que pueda causarse daño alguno. Asimismo, cambiaremos de vez en cuando los juguetes que el perro tiene a su disposición, y que no deben ser más de dos, ya que un número elevado de ellos termina por aburrir al perro.

Modificación conductual

Para tratar la ansiedad por separación en perros es preciso llevar a cabo las siguientes pautas:

  • Establecer una rutina diaria. Fijaremos una rutina diaria para el perro, estableciendo unas reglas claras y firmes.
  • Practicar adiestramiento en obediencia básica. Para tener un mayor control del perro, practicaremos el adiestramiento en obediencia básica.
    Haremos que el perro “trabaje” por cada cosa que desee.
  • Promover su independencia. Para moderar el hiperapego tendremos que promover su independencia, por lo que disminuiremos las muestras de afecto y el contacto físico, ignorando al perro cuando muestre los síntomas de ansiedad. Es muy importante romper los estereotipos de las rutinas de salida y de llegada e ignorar al animal en estas situaciones. Por último, fomentaremos la interacción del perro con otras personas diferentes a las de apego.
  • Fomentar la estimulación mental y física. En fundamental la estimulación mental y física, por lo que debemos aumentar el ejercicio físico. Podemos practicar algún deporte con el perro o apuntarlo a algún club de Agility.
  • Ambientar y distraer al perro durante las ausencias. Los juguetes interactivos tipo Kong suelen dar buen resultado al tenerlos bastante entretenidos, pero debemos dárselos un tiempo considerable antes de la salida para que no lo relacionen con ella. También existen investigaciones donde ha quedado demostrado que los juguetes blandos como una toalla o una camiseta son los mejores calmantes para la angustia del perro que se queda solo.
  • Usar estímulos sonoros y visuales. También se ha demostrado que el perro se queda más tranquilo en ausencia de su tutor cuando se le deja encendida la televisión, una radio o se pone alguna música suave.
  • Habituar al perro a las salidas de sus humanos. Para habituar al perro a las salidas de su tutor habrá que confinarlo en su lugar de seguridad, como dijimos anteriormente. Igualmente habrá que salir y entrar de la casa durante períodos cortos, pero frecuentes, para que el perro no tenga noción del tiempo y no llegue a angustiarse, aumentando progresivamente el tiempo que se está fuera de la casa.
  • Evitar el castigo. Nunca se castigará al perro por reincidencias o por conductas realizadas durante la ausencia del tutor, pues nunca comprendería la razón del castigo, con lo que se conseguiría únicamente aumentar mucho más su ansiedad.
Ansiedad por separación en perros: síntomas y tratamiento - Tratamiento para la ansiedad por separación en perros

Medicación para la ansiedad por separación en perros

En cualquier tratamiento de conducta, los medicamentos no se usarán solos como único remedio, ya que al cesar la administración de estos el problema volvería a aparecer. Resaltar que los medicamentos a utilizar tienen que ser los adecuados para la causa del comportamiento anómalo, es decir, no vale el mismo para todos los problemas, teniendo siempre muy en cuenta los efectos secundarios de cada uno de ellos, pues los tratamientos normalmente suelen ser de larga duración.

Los medicamentos serán recetados por el veterinario en todas las ocasiones que el animal lo necesite, pero los que se usan habitualmente en el tratamiento de la ansiedad por separación en perros son antidepresivos tricíclicos como la clomipramina, que es el único que se comercializa actualmente para veterinaria en España como tratamiento para este tipo de conducta en perros.

Recomendaciones de administración

La dosis de clomipramina deberá siempre ser impuesta por el veterinario, aunque se puede decir que lo ideal al comienzo del tratamiento sería de 1 mg por kilogramo de peso del perro, cada 12 horas durante las dos primeras semanas. Posteriormente, se aumentaría a 2 mg por kilo durante dos semanas más y se finalizará con 3 mg por kilogramo, al menos durante cuatro semanas. Si el problema ha desaparecido se irá retirando la medicación de una manera gradual, nunca de golpe.

Si observamos en las grabaciones o en la anamnesis que el perro se golpea la cabeza contra las puertas, la pared, algún mueble o bien ladra en exceso con el consiguiente perjuicio para los vecinos, podríamos utilizar una terapia combinada con alguna benzodiacepina, como el alprazolam, en las primeras fases del tratamiento, ya que existe riesgo de que el animal pueda autolesionarse. Es recomendable su administración una hora antes de la salida del tutor para controlar los síntomas que genera la angustia provocada por su marcha. Los efectos suelen durar de 6 a 8 horas. Este medicamento debe ser retirado gradualmente cuando se considere que ya no se necesita.

Otros fármacos que suelen usarse en la ansiedad por separación en perros son la amitriptilina, la imipramina y la selegilina.

Para terminar, hay que reseñar que en la actualidad se están obteniendo muy buenos resultados con la feromona apaciguadora canina, que es un análogo de la feromona secretada por las glándulas sebáceas del surco intermamario de las hembras lactantes, cuya función es disminuir los estados de miedo y estrés. Esta feromona nunca se utilizará por sí sola, sino en combinación con el tratamiento farmacológico correspondiente y la terapia conductual.

Si deseas leer más artículos parecidos a Ansiedad por separación en perros: síntomas y tratamiento, te recomendamos que entres en nuestra sección de Problemas del comportamiento.

Referencias
  1. Simpson, B.S. (2000). Canine separation anxiety. Compend Contin Educ Pract Vet; 22: 328-337.
  2. Guthrie, A. (1999). Dogs behaving badly-canine separation disorder research. Vet Pract.
  3. Lindsay, S. (2000). Handbook of Applied Dog Behavior and Training, Vol.2. University Press. Iowa State.
  4. O´Heare, J. (2004). Sólo en casa. La ansiedad por separación. 5ª edición revisada y actualizada KNS Ediciones.
  5. Manteca, X. (2003). Etología clínica veterinaria del perro y del gato, 3ª ed.Multimédica. Barcelona.
  6. Beata, C. (1997). La ansiedad de separación. Canis et Felis; 27: 41-53.
  7. Takeuchi, Y.; Houpt, K.A.; Scarlett, J.M. (2000). Evaluation of treatments for separation anxiety in dogs. J Am Vet Med Assoc; 217: 342-345.
  8. Overall, K.L.; Dunham, A.E.; Frank, D. (2001). Frequency of nonspecific clinical signs in dogs with separation anxiety, thunderstorm phobia and noise phobia, alone or in combination. J Am Vet Med Assoc; 219: 467-473.
Bibliografía
  • Pozuelos, A. (2003). La Etología del Perro. Ateles editores. Madrid.
  • Pozuelos, A. (2004). Curso avanzado de Etología canina. Consultado el día 17/06/07



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