Espacio de debate acerca del comportamiento animal, problemas de conducta, etc.
#9166153
Salud a tod@s! Hasta ahora había sido un mero lector pero hoy me gustaría plantear una situación que la primera vez consideré anecdótica, pero ahora se ha repetido. Mi perra tiene 3 años, pesa 33 kilos y es muy mestiza. Por su aspecto creo que es cruce, entre otros, de labrador y pitbull/stafordshire o similar. Bruta jugando y muy amiga de los perr@s con los que ha crecido en el parque. Muy cariñosa con su familia; un poco dominante y territorial. Nunca he tenido ningún problema más allá de algún roce algo áspero con otra hembra dominante o algún macho joven despistado. A pesar de que no es muy fan de los niños, nunca ha tenido ningún problema con ninguna persona o animal. Hasta ahora.
Días atrás tuvimos visita y vino una pareja a casa con dos niños de 5 y 2 años. Se volvió loca con los niños. Mostraba una actitud agresiva hacia ellos sin que los críos hubieran hecho nada que pudiera haberla molestado. No permitía que ningún miembro de su familia cogiera a los niños y creo que si no la hubiera bloqueado podría haber tirado a los niños, haberlos marcado... o quién sabe.
Le pasó otra vez anteriormente, también en casa, también con la familia y también con un niño de cuatro años pero no le di más importancia porque en aquella ocasión fue algo breve.
Quisiera preguntar si ¿alguien sabe porque sólo tiene este comportamiento con los niños y porqué se le acentúa tanto en casa? ¿El instinto de un perro le dice que le gustan los niños o sólo puede ser algo aprendido? Gracias.
#9166218
Los problemas de agresividad, sobre todo con perros fuertes, tienes que tratarlos con un buen educador (no con un encantador de perros) porque será un profesional el que valore qué lleva a la perra a comportarse así y como debéis trabajar el problema. Perros y niños es un tema delicado, sobre todo si el perro muestra que le incomodan o asustan y es un perro fuerte. Puede ser que se asuste, se ponga nerviosa, sin querer vosotros, con vuestra actitud potenciéis ese comportamiento, que los niños no respeten mínimamente el espacio de un perro adulto y extraño... pero eso hay que resolverlo con un buen educador que no te diga que el perro es dominante y que le des toques, tirones y lo tumbes boca arriba para someterlo y que lo acaricien los niños, caso en que estarás gestando una bomba de relojería.