Foro de debate sobre alimentación y nutrición de nuestros Perros, dieta BARF, etc.
Por amalio
#8153154
Aunque la opción de la alimentación cruda tiene mucha fuerza actualmente no es necesariamente la forma más sana ni la única para la alimentación de nuestro perro. Aquí presento algunas consideraciones sobre la cocción de los alimentos basándome principalmente en que el sistema digestivo del perro, salvo pequeñas diferencias, es muy similar al nuestro.
Las verduras
Es cierto que las altas temperaturas destruyen algunas de las vitaminas procedentes de los vegetales que se pueden perder por efecto del calor (del 15 al 30% del total de las vitaminas del grupo B y la C, menos importante ésta para el perro, que la sintetiza). Los minerales y oligoelementos no se ven afectados por el calor o lo son muy poco, en un máximo de un 5% de pérdida.
Sin embargo tenemos que tener en cuenta que, si en los humanos las verduras son difíciles de digerir, en el perro esta dificultad se multiplica por la mayor cortedad de su intestino delgado, y en la naturaleza tomaría solamente los vegetales procedentes del vientre de sus presas y, en consecuencia, predigeridos. Las frutas y vegetales tomados voluntariamente constituirían solamente un porcentaje inapreciable en su dieta.
Dicho esto veremos los efectos favorables de la cocción. La cocción debilita las paredes celulares de las verduras, lo que permite que se puedan extraer mejor los nutrientes restantes. En estudios serios se ha demostrado que la cocción triplica la biodisponibilidad de otros nutrientes, por ejemplo: los carotenoides. Los carotenoides son precursores de la vitamina A y antioxidantes que se encuentran en las verduras de color amarillo, naranja, verde oscuro y rojo. También aumenta la biodisponibilidad del ácido fólico indispensable sobre todo en determinados momentos de la vida del perro, como durante la gestación.
La cocción también produce una importantísima concentración de nutrientes en menor volumen bruto. Media taza de cualquier vegetal cocido pesa tres veces más que la misma llena de vegetales crudos y contiene muchos más nutrientes. Incluso los que no se reducen mucho, como la zanahoria, la remolacha, etc., contienen más vitaminas A y C (que ya digo que no es necesaria para el perro, aunque si conveniente), fibra, potasio, calcio, ácido fólico y magnesio que el mismo producto crudo.
La ruptura de las paredes celulares de los vegetales los hace más fáciles de digerir para el perro.
En resumen: todo indica que la mejor manera de consumir las verduras es cociéndolas. Siempre que se pueda deben prepararse al vapor o en el microondas con muy poco agua.
La carne y el pescado
La carne y el pescado, por supuesto, siempre deberían cocinarse para reducir los riesgos de intoxicaciones alimentarias, de parasitosis (sobre todo con el pescado) y para romper las paredes de las células (como con los vegetales) e incrementar la disponibilidad de las proteínas. Todo ello a pesar de que el estómago del perro tiene una notable cantidad de acidez que favorece la digestión de las carnes crudas. Sin embargo hay que tener en cuenta que no hay que pasarse en las temperaturas ni en los tiempos demasiado prolongados de cocción, ya que se potenciaría la producción de algunos productos químicos, como las aminas heterocíclicas, potencialmente cancerígenas.
De todas maneras si produce más confianza las verduras crudas siempre es mejor triturarlas al máximo, al triturar se rompen las paredes celulares, con parecido, aunque menor efecto que con la cocción.
Cereales y legumbres
Otra falsedad que conviene deshacer es la de que los cereales y las legumbres no son alimentos apropiados para los perros. Los cereales y las legumbres son apropiados en estado natural solamente para los animales vegetarianos puros, pero con la cocción y las manipulaciones a que son sometidos para hacerlos comestibles se convierten en totalmente recomendables para los perros y los mismos inconvenientes o beneficios que tienen para perros los tendrían que tener para los humanos. Los mismos. El perro y el hombre tienen unos sistemas digestivos muy semejantes y ambos llevamos la misma evolución alimenticia desde hace el mismo tiempo, desde hace más o menos 12.000 años. Y el perro lleva con nosotros desde la época en que el hombre era cazador-recolector y ya entonces es presumible que se alimentaba de nuestras sobras… y el fuego ya estaba inventado.
Una acción que facilita la digestión de los cereales y legumbres, como ya dije anteriormente con los vegetales, es la trituración. En forma de puré las paredes celulares prácticamente no existen y la asimilación es más completa, sobre todo la de los almidones.
Lo que si es indispensable es que el régimen alimenticio esté diseñado para contener todos los nutrientes en un equilibrio ideal, da lo mismo que se lo alimente en crudo, cocinado, comercial o mixto.
Saludos,
Por Tolhuin
#8153155
Amalio,
Como siempre me ha parecido impecable tu exposición. Permitime hacer un par de consideraciones en algunos temas.
Si el perro es compañero del hombre desde hace mas de 10 mil años, y justamente se alimentaba de los restos de la comida de este, seguramente dado que el hombre hace mucho que conoce el fuego y cuece sus alimentos intuyo que ha sido la forma mas “natural” de administración de los alimentos a los perros.
Hoy en día es común poner como opciones, Barf o piensos olvidándonos de los alimentos cocinados.
Carnes rojas
- Es altamente factible que podamos considerar trasmisiones parasitologicas o bacteriológicas en menores riesgos en carnes cocinadas. Pero la ventaja FUNDAMENTAL que tiene la coccion de las carnes es que comúnmente las carnes que se venden para consumo humano en las carnicerias o supermercados lo son SOLAMENTE si son para cocción y no resultan aptas para su consumo en crudo ni en Humano ni en perros. Una vez faenado el vacuno debe pasar un “estacionamiento” llamado maduración a temperaturas no muy bajas, aproximadamente 10 grados centígrados por un periodo no menor a 3 o 4 dias. Luego la cadena de frio prosigue a temperaturas no menores a los 5 u 8 grados. Este proceso de maduración que se da en OCCIDENTE tiene por fin la ganancia en la terneza y sabor de las carnes. Sin embargo dicha maduración no es mas que una putrefacción controlada. El cadáver de la res pasa un tiempo prolongado a temperaturas donde los micro organismos pueden ser activos. Esto no pasaba en los origenes cuando el Hombre cazaba y cocinaba en forma casi inmediata. En otras culturas fuera de Occidente es muy común la ingesta de carnes crudas, incluso en las zonas fronterizas entre Oriente y Occidente. Dichas carnes tienen un procesado distinto y son faenadas y distribuidas en otros tiempos. Se las reconoce con la denominación Tartar, Tartare, etc.
- Mas allá de los dicho, los alimentos carne que salen de un congelador de las casas particulares constituyen un riesgo bacteriológico y microbiano muy elevado mal manipulados en crudo. En el freezer el agua que constituye parte de las carnes se congela convirtiéndose en cristales que “rompen” las fibras musculares dejando “huecos” al descongelarse muy propicios para que se alojen elementos patógenos.
- NADIE puede con seguridad decir que elementos bacterianos o microbianos son positivos ni cuales son negativos. Pero en el aparato digestivo existe una flora bacterial permanente y no es requerimiento adicionales salvo casos de excepcion como ocurre en fenómenos de perdida de flora.
- Lo manifestado es valido tanto para perros como Humanos.
Carnes blancas
- Si existen riesgos consignados en las carnes rojas lo son aún mayores en las blancas o aves. Como bien has mencionado en el intersticio entre la piel y la musculatura de las aves de corral se alojan hormonas y TOXINAS como la aflotoxina. El cocido según las pautas que has indicado si bien no elimina las toxinas y hormonas las transforma por el bajo punto de craqueo que las mismas poseen convirtiéndolas en carbonos simples.

Una de las contras fundamentales que acusan los alimentos cocinados es la perdida de agua natural que los mismos poseen. En lugares donde el agua es potabilizada en forma convencional dicha perdida de agua suele ser compensada con Agua de la Canilla que resulta clorada y por tanto resulta oxidante. El suministrar agua mineral importa el riesgo de que nadie sabe a ciencia cierta cual es el nivel de asimilación de minerales que poseen los canidos y por otra parte la presencia de elevados tenores de Sodio importaría mayores daños en perros que en Humanos.
Otra contra fundamental es la necesidad de la correcta cocción toda vez que la “masa” interior no debería acusar temperaturas menores de 60 o 73 grados aproximadamente con tiempos de coccion de por lo menos 3 minutos para “incluir” las bondades descriptas.
O sea asimilar la cocción en terminos Humanos en perros no es correcto y la mejor forma es la cocción mediante hornos de temperatura regulada o convectores que no todo el mundo dispone en su Hogar.


Abrazo y espero tus correcciones Amalio..

Alex D