Ejercicio en perros jóvenes

Algunas reflexiones sobre el ejercicio en los perros muy jóvenes

El estudio de la preparación física del perro está al mismo nivel y sufre parecidos prejuicios que padecía la del hombre hasta épocas recientes, hace tan poco espacio de tiempo como menos de cincuenta años.

Para empezar hay que hacer notar la falta de fuentes escritas que estudien las relaciones que existen entre la salud, desarrollo óseo y muscular y el ejercicio físico de nuestras mascotas, es decir de una Educación Física sistematizada del perro, enfocada esencialmente a fomentar su salud física y a preparar su cuerpo a esfuerzos superiores durante la edad adulta o simplemente una buena base física.

Sí hay bastante escrito sobre el entrenamiento de los galgos, perros de caza (en general más que nada de adiestramiento) y trineo y esquí pulka, es decir que en el ámbito de preparación física estamos como hace ciento cincuenta años, cuando no existían las razas, a un nivel exclusivamente de funcionalidad.

Hasta ahora el inmovilismo, o más correctamente la teoría de que el perro durante su etapa del desarrollo cuanto menos ejercicio haga mejor para él, es la teoría predominante, tratamos a nuestros perros como si fueran seres artificiales, cosa que no son decididamente, y hacemos con ellos lo que nunca harían sus padres si vivieran libres en la naturaleza.

Si estuvieran lejos de nuestra tutela, en plena libertad, tendrían de plazo un corto recorrido de tiempo para adaptarse a los esfuerzos que tienen que hacer los cánidos en libertad para poder subsistir, no voy a decir para cazar, porque al ser animales de grupo los adultos proveerían, sino simplemente a poder acompañar a la manada en sus largos desplazamientos en seguimiento de sus alimentos, los cuales evidentemente también tienen patas.

Si sacamos la cuenta veremos que tienen unos pocos meses de buen tiempo para ponerse aptos antes de que lleguen los fríos, y ¿cuánto es esto desde que nacen? ¿Cuatro meses?… seis con mucha suerte.

La inmovilización nunca es beneficiosa y atrofia al organismo; miremos lo que les pasa a los miembros inmovilizados en un muy corto espacio de tiempo. Nosotros, al contrario que en la naturaleza, en vez de ponerlos gradualmente en actividad los mantenemos inmovilizados como si fueran enfermos, hasta que han crecido.

Los perros jovenes y el ejercicioNuestros perros no tienen necesidad de moverse para encontrar nueva guarida, ni para comer, pues nosotros los alimentamos y les damos cobijo, ni de huir de otros depredadores, porque están en “nuestra” plena seguridad, les damos una vida sedentaria sin oportunidades de desarrollar plenamente sus facultades y dejamos todo en manos de la genética.

El enfoque que damos a la ética genética es una característica importante que diferencia al perro del ser humano, lo que quiero decir se refiere a la facultad de controlar la genética de los perros y de otros animales, cosa que hacemos con plena libertad y que ha propiciado la aparición de las razas y que no es posible realizar con el ser humano esencialmente por motivos culturales, esto hace que en el hombre la genética sea obra de la casualidad y en el perro no.

No obstante vale un ejemplo en el que vamos a usar la experiencia con humanos, para ver más claro lo que puede hacer el ejercicio a edad temprana en nuestro perro. Si tomamos como referencia a tres gemelos univitelinos u homocigóticos (humanos) a una edad temprana, pongamos a los seis años, uno va a entrenar intensamente para ser un buen nadador, otro un gimnasta de élite y el tercero se queda sin hacer ejercicio.

Cuando estos seres lleguen a la edad adulta veremos unos individuos con unos cuerpos totalmente diferentes a pesar de su identidad hereditaria total. Esto nos indica los cambios que pueden experimentar cuerpos idénticos con un enfoque de la actividad física diferente, y es de notar cual será el menos favorecido de los tres hermanos ¿no? Con el perro no tiene por que ser diferente, aunque todos sabemos que un galgo siempre será un galgo y otro perro de otra raza siempre será idéntico a su raza. Es en esto en lo que confía la mayoría de los propietarios de perros: exclusivamente en la genética.

Uno de los conceptos-tópicos más repetidos y, sin embargo, falso, es que al perro debe dejársele desarrollar de cachorro y de joven a su aire y sin ejercicio programado. Esto se debe a que en tiempos pasados los perros de trabajo, que eran prácticamente todos, quedaban pequeños por exceso de laboreo a diferencia de los que llevaban una vida de mascotas. El exceso de trabajo era un factor limitante, en efecto, pero porque a ello se juntaban la mala alimentación, el poco reposo y la falta de higiene.

Otro desatino es considerar que el esqueleto del perro es una estructura, al parecer, enfermiza y a la que hay que mimar como si fuera frágil como el cristal o se deformará como si se tratara de plastilina.

La realidad es que el esqueleto del perro, y de cualquier otro cuadrúpedo, es mucho menos delicado y más racional que el nuestro, que el de los humanos, y sin embargo nosotros empezamos a practicar deporte a edades de seis y siete años, y además deportes que fuerzan todo nuestro sistema hasta extremos que serían inimaginables en un perro, pensar por un momento solamente en la gimnasia deportiva, en la artística o en el ballet ¿Os imagináis a un perro retorcido y forzando la espalda y andando sobre las patas de delante a los dos o tres meses de edad?

Ninguna persona normal forzaría a su animal a otra cosa que no sea andar o correr sobre sus cuatro patas o saltar alturas lógicas y cosas de este calibre y siempre dentro de la funcionalidad, y sin embargo nosotros forzamos mucho más a nuestros hijos concientemente, con la mejor voluntad y con excelentes resultados.

Otro tópico repetido y creído es que los saltos son malos en edad temprana. Ciertamente si se exagera es así, pero se entiende que estamos hablando para gente de mente despierta y abierta a nuevos razonamientos.

Me explicaré con una comparación: cuando se habla de ejercicios con pesas todo el mundo piensa inmediatamente en 100 o 200 kilos; no se dan cuenta de que el principal valor de los ejercicios con pesas (ejercicios de resistencia progresiva) es que se puede graduar la resistencia desde unos pocos gramos hasta donde quieras.

Lo mismo pasa con los saltos, pero en centímetros. Un cachorro, o un perro muy joven, nunca deben saltar más alto de un equivalente a su altura a la cruz. El problema nos lo constituyen la patas de atrás, que son las impulsoras… el problema lo podría crear el tren anterior, que está hecho para amortiguar. Por eso es una ley muy simple: todo lo que puede elevar el tren posterior lo puede amortiguar el delantero.

Estamos hablando de perros sanos.

Amalio Lasheras
Ha practicado y competido en Gimnasia Deportiva (Sub-Campéon de España, campeón regional y varias veces internacional), Culturismo (Campeón del Mediterráneo), y Karate (participó en campeonatos de España y mundiales), es cinturón negro -Quinto Dan-, y en su gimnasio ha formado ya más de 60 cinturones negros. Sus avanzados conocimientos deportivos y de la preparación física, los ha aplicado al mundo del perro, de tal manera que se puede decir que hoy es una autoridad en preparación física canina. Ha tenido el privilegio de capacitarse con varios de los mejores adiestradores españoles, y ha hecho cursos con expertos considerados los más destacados dentro de sus razas: Helmut Raiser, del Pastor Alemán, y Arno Seggewiss, del Club del Schnauzer, entre otros, con estancias prolongadas en cursos de adiestramiento en Alemania e Italia, en esta última por invitación del Club del Boxer. Propietario de un Schnauzer Gigante que fue uno de los primeros Campeones de España y de Portugal de esta raza, es socio fundador del Club Español del Schnauzer. Más tarde comenzó la cría de American Staffordshire Terrier. Es propietario deYankee's Barkley "Kidu", perro referencia de la raza, Campeón del Mundo, de Europa, Internacional, de España, de Portugal, del Club, Am Staff de Oro, etc. Especialista en esta raza, sobre la que ha escrito numerosos artículos, así como también sobre preparación física canina. Actualmente tiene en preparación un libro sobre el Am Staff y otro sobre la Preparación Física del perro.
Amalio Lasheras