¡Bienvenidos! Estimados amigos, Este décimo número es enviado algo más "delgado" que lo habitual, ya que por un pequeño retraso en el envío de un artículo, no podemos ofrecerles nuestro ya habitual historia de las razas. Seguimos con una nueva entrega de la serie de artículos de Etología Aplicada, por Antonio Pozuelos Jiménez de Cisneros, y luego un test de inteligencia para perros ideado nada menos que por el Dr Stanley Coren... y a seguir discutiendo! Si quieres informarnos de los resultados de este test déjanos un mensaje en nuestro FORO "General". Pasemos ahora a un tema algo más serio... Hemos notado que varios sitios han reproducido SIN AUTORIZACIÓN algunos de los artículos publicados en nuestra Revista Electrónica. A todos ellos les informamos que TODOS los artículos que publicamos pertenecen a sus respectivos autores, y tal como reza el párrafo que incluimos al pie de cada número, está expresamente prohibida su reproducción total o parcial sin una autorización por escrito. En estos artículos se vuelcan conocimientos adquiridos a lo largo de años de estudio, trabajo, investigación, etc., y lo mínimo que podemos (¡debemos!) hacer por sus autores es RESPETAR SUS DERECHOS.  | | Para grabarlo, haz clic sobre el logo con el botón derecho del mouse o ratón, y elige Guardar Imagen Como... Si quieres ver otros logos y banners, haz clic [ AQUÍ ] | Para finalizar... Si tienes tu propia página web, y quieres incluir un enlace a nuestros sitio asociado TodoPerros.com, adjuntamos aquí un logotipo. Si quieres ver otros diseños de logotipos o banners, haz clic [ aquí ] Insistimos con un pedido: NECESITAMOS TU OPINIÓN. Para nosotros es muy importante saber qué opinan nuestros lectores, sus quejas, ideas, etc. Para ello, por favor envíanos un eMail a redacción@todoperros.com. ¡Hasta el próximo número! Pablo D Carosone / Ramiro Allub Rey |
ETOLOGÍA: ¡Vamos a Estudiar! - Por Antonio Pozuelos Jiménez de Cisneros (*) (Ver artículos precedentes de esta misma serie) Los factores de decisión a los que me refería en el artículo anterior, deben ser meditados tanto por el dueño como por todos los componentes familiares ya que, el "mantenimiento" de un perro adiestrado debe recaer tanto en el adiestrador como en cada uno de los dueños. Imagine el lector que ha decidido adiestrar en obediencia a Truco y para sentarlo ha utilizado, durante el proceso de adiestramiento, la orden de ¡Sienta!. Cuando la ejecuta a la perfección, uno de sus niños influido por el snobismo lingüístico, la da la misma orden en inglés. Al cabo de poco tiempo, si esta dicotomía se mantiene, Truco elegirá la mejor forma de realizarla, esto es, no obedecerla. Podríamos hablar de muchísimos ejemplos en los que la falta de ganas de los familiares, la comodidad y el no ajustarse a un criterio único echan por tierra todo el trabajo del que decide adiestrar a su perro. Comencemos pues, analizando el primer factor de decisión; ¿Estamos toda la familia de acuerdo en llevar a Truco al Colegio?. ¿Le gusta a Truco el adiestramiento? Esta pregunta la puede responder el lector si recuerda sus días o años escolares. Algunas veces, cuando había en el colegio partidos de fútbol, cine o cualquier diversión, nos encontrábamos deseosos de acudir pero, los largos días de estudio, explicaciones, exámenes y trabajos, no. Algo así le pasará a nuestro amigo en determinadas fases de su adiestramiento. Si somos hábiles y técnicos disfrutará en casi todas pero si convertimos la sesión en un "peñazo", el primero en aburrirse será nuestro amigo. Aún siendo auténticos maestros del adiestramiento, habrá días en los que el perro prefiera estar en cualquier lado menos en el campo de trabajo. Me refiero a los días en los que exijamos una perfecta realización de lo ya aprendido. Nosotros los llamamos exámenes. ¿Tengo tiempo y paciencia para adiestrar? Cuando digo tiempo me refiero a ese ratito diario (no más de veinte minutos) que debo dedicar al adiestramiento de Truco. Esos minutos no se invierten solo en las primeras fases sino que son necesarios durante casi toda la vida del animal. Cuando nosotros terminamos de estudiar primaria, ya sabemos un poquito de casi todo pero si lo dejamos, acabaremos rebuznando en poco tiempo y por supuesto, olvidando gran parte de lo aprendido. Me resulta patético el observar perros adiestrados a los que el dueño repite veinte veces la misma orden por la calle sin que el animal termine de obedecerla.  | Me acuerdo de un Pastor alemán "medio adiestrado" que murió hace dos años en un chalet cercano al mío sin terminar de superar la "primaria". El inocente dueño lo había adquirido por un alto valor monetario a un criador alemán para, con ocho meses, ponerlo en manos de un experto y caro adiestrador. Después del adiestramiento, el profesional, le escribió las órdenes que debía darle a su perro para conseguir una perfecta ejecución. Las órdenes, como no, estaban en alemán ya que el perro había nacido en ese país europeo y una de ellas, la que servía para que el animal anduviese pegado a la pierna y sin tirar de la correa, sonaba algo así como ¡FUUUSSS!. El resultado es que, todos los días y a temprana hora, el bueno del dueño iba gritando por la urbanización: ¡Fuuussss!, ¡Fuuuussss!, ¡Fuuuusss!. Nunca llegó a conseguir que su perro obedeciera correctamente la orden pero, lo que sí consiguió es que aún hoy, le llamemos "el gato". Evidentemente, este vecino mío no sabía nada de perros, el que se lo adiestró no cumplió con la parte ética del contrato (un buen paso de mando) y el perro, lo que aprendió es que debía obedecer al adiestrador pero no a su dueño. ¡Tiempo y dinero perdido!. Unas clasesitas de diez minutos diarios, por un dueño ilustrado, habrían conseguido lo que dos meses de adiestramiento no pudieron. ¿Estoy capacitado para adiestrar? Yo estoy seguro que por el mero hecho de leer estos artículos y asimilarlos, usted está en condiciones de educar a su perro si es que no lo ha hecho ya. El problema estriba en que acometa la tarea del adiestramiento sin la adecuada preparación técnica. El Condicionamiento que se utiliza para esto, debe ser objeto de un profundo estudio que acompañe a la praxis si no quiere terminar haciendo el gato por la vecindad y lo que es peor, aburriendo y desorientando a su buen Truco. Aún así y partiendo de la premisa de que usted no va a adiestrar a su perro más que en obediencia, tenga en cuenta que lo único que puede perder es tiempo y al fin y al cabo, el perro y el tiempo son suyos. ¿Conozco un buen maestro para Truco? Para buscar un buen adiestrador hay que hacerlo en los campos de adiestramiento donde, no solo lo encontrará, si no que posiblemente usted acabe inscrito en un grupo de trabajo y adiestrando personalmente a Truco. Es posible que los demás integrantes de ese grupo, llevados de su afán competitivo, le aconsejen que inscriba a su perro en tal o cual disciplina. Si usted está buscando adiestrar a Truco en obediencia, siga hasta el final sin variar su camino. Los perros que participan en pruebas de trabajo, son elegidos desde antes de su nacimiento, para una determinada disciplina y usted, amable lector, puede llegar a menospreciar a su buen Truco si lo compara con animales que no hacen otra cosa que preparar la prueba. Su perro es su amigo y supongo que, a estas alturas, Truco es un componente familiar muy querido por toda la Manada para que se pongan en duda sus cualidades. Si lo que usted realmente desea es participar con su perro en una determinada disciplina, puede encontrarse con que su animal no es el indicado para ella y, por supuesto, conque estos artículos que yo escribo para usted, no valgan para nada ya que están hechos para dueños de perros que solo desean tener una convivencia larga y provechosa con ellos. Si decide buscar a un adiestrador profesional, exíjale un buen paso de mando, es decir, que las últimas clases de Truco sean impartidas por usted en presencia suya. De esa forma, su perro ya condicionado, se acostumbrará a aceptar y ejecutar las órdenes con igual prontitud que si se las diese el adiestrador y usted será también "adiestrado" en el manejo de un Truco "graduado". La mejor forma de encontrar a un buen adiestrador es observar en los parques, calles y campos a los perros que usted considera correctamente adiestrados. Tome contacto con el dueño y pregúntele sobre el adiestramiento de su animal. Si lo ha adiestrado él mismo, será capaz de darle valiosísimos consejos si no, le indicará donde ha sido adiestrado su perro. ¿Solo en obediencia? Un perro adiestrado en alguna especialidad "delicada" como puede ser la defensa, requiere un adiestramiento paralelo del dueño al que usted debe someterse. El ser poseedor de un animal potencialmente peligroso por su formación, implica un conocimiento del perro muy superior a la media. Es algo así como manejar un arma y esto, no puede dársele a niños, inexpertos o simplemente inmaduros. Se precisa un extraordinario control sobre el animal si no quiere ser responsable de ataques fortuitos y demandas judiciales. El adiestramiento en obediencia no es, ni mucho menos, fácil como algunos pretenden. Es el primer encontronazo de Truco con nuestras exigencias formativas. Consiste en "obligar" con métodos acertados a nuestro amigo a realizar ejercicios, para los que está preparado, pero en los que le exigimos una perfecta ejecución. Tanto es así que muchos perros se vienen abajo en las primeras sesiones, por falta de carácter, temple capacidad de aprendizaje o cualquier cualidad que realmente pensábamos que poseía y no posee. Mi consejo es que, si decide adiestrar a Truco, lo haga en esta disciplina y nada más. Tenga en cuenta el lector que aún necesitando un perro adiestrado en otra especialidad, la obediencia es paso obligado para cualquiera de ellas. A nadie se le ocurriría comprarse una pistola con el gatillo flojo ni tener un animal que muerde sin poder controlarlo. Quiero decir que el control de Truco, sobre todo si es de una raza media o grande, es la disciplina en la que usted debe emplearse sin reparar en tiempo ni dedicación y eso, ni más ni menos, es el adiestramiento en obediencia. Tenga en cuenta el lector que sentarse es algo que su perro sabe hacer. También está preparado para echarse, ladrar, cazar un mordedor o aporte, venir cuando se le llame o andar. El adiestramiento consiste en sentarse a la orden y no moverse aunque vea un gato, echarse y quedarse quieto aunque le pase un tractor por encima, ladrar cuando el dueño se lo pida y callarse a la orden, apresar un aporte y entregárselo (en vez de jugar con él) y acudir a la llamada corriendo y sin entretenerse. En el siguiente artículo trataré de dar los esquemas fundamentales de adiestramiento para que, si usted ha decidido acometer la tarea de adiestrar a su amigo, lo haga de una forma seria y equivocándose lo mínimo imprescindible. Insisto en que no trato de enseñar a adiestrar a nadie y menos a usted. Esa tarea queda para los profesionales que supuestamente saben las bases de la conducta canina o, por lo menos, deberían saberla. Cuando doy clases de Etología aplicada y me preguntan si sé adiestrar, siempre contesto que solo lo he hecho dieciséis veces y, por tanto, ni soy adiestrador ni lo pretendo. Un último consejo: Si decide adiestrar a Truco, le ruego que si usted habla en español, lo haga en el mismo idioma. Es más fácil para usted, para Truco y para su familia ya que el animal los ha oído siempre hablar en español y no en alemán. Ver primer artículo de esta serie: La Etología y nuestro perro Ver segundo artículo de esta serie: ¡Me voy a comprar un perro! Ver tercer artículo de esta serie: Criando a mi perro Ver cuarto artículo de esta serie: Mi querido adolescente Ver quinto artículo de esta serie: ¡No somos iguales! Ver sexto artículo de esta serie: Hablemos del Territorio Ver séptimo artículo de esta serie: ¡Voy a tener que estudia tu idioma! Ver octavo artículo de esta serie: ¿Nos vamos entendiendo? Ver noveno artículo de esta serie: ¿Vamos al Colegio? El Lic. Antonio Pozuelos Jiménez de Cisneros es Asesor y Terapeuta en Comportamiento Animal (Título propio de la Universidad de Granada - España); Estudió Etología en la Facultad de Ciencias (Universidad de Granada - España); es Presidente de AEPE (Asociación para el Estudio del perro y su Entorno); Jefe del Departamento de Etología aplicada al perro. Co-autor del libro HUTA (Texto oficial de la Escuela Andaluza de Comportamiento y Adiestramiento Canino). Enlaces relacionados Asociación para el Estudio del Perro y su Entorno (AEPE) |
Test de Inteligencia Canina - por Dr Stanley Coren (*) Estos seis ejercicios te ayudarán a saber si tu perro debe ir a Harvard, o si debe seguir durmiendo en el sofá... En palabras de su creador, sirven para conocer la habilidad de tu perro para resolver problemas, entender el lenguaje, etc. Con cada ejercicio, adjuntamos un enlace a un corto video del Dr Stanley Coren, creador de este test, donde nos muestra cómo hacer cada ejercicio. A pesar de que los diálogos son en inglés, verás que es muy sencillo. En estos videos veremos 2 perros, Gus y Odin, intentando resolver estos ejercicios. Estos videos pueden ser vistos con reproductor RealPlayer®, o con QuickTime®. Puedes descargar cualquiera de ellos gratuitamente haciendo clic en sus logos. Reglas básicas Debe examinarle su dueño. El perro debe tener al menos un año de edad, y debe haber vivido con quien toma los exámenes por al menos 3 meses. Estos ejercicios deben ser como un juego para el perro. Debes estar calmo. No debes levantar la voz o actuar disgustado o excitado. Los ejercicios no deben repetirse. Siempre debe tomarse la calificación la primera vez que realiza la prueba. Los ejercicios pueden ser hechos en diferentes días y en cualquier orden. El perro debe estar en ayunas, ya que se usan alimentos como motivación. Ejercicio 1 Sienta a tu perro. Si no quiere, haz que alguien le sujete por el collar. Muéstrale una golosina al perro (algo que le guste mucho), déjale que la huela y, a la vista del perro, la tapamos con una lata. Ponemos en marcha el cronómetro. | 5 Puntos | Si empuja la lata y obtiene la comida en 5 segundos o menos | | 4 Puntos | Entre 5 y 15 segundos | | 3 Puntos | Entre 15 y 30 segundos | | 2 Puntos | Entre 30 y 60 segundos | | 1 Punto | Si olfatea la lata pero no lo consigue en menos de 1 minuto | | 0 Punto | Si desde que la tapamos no hace ningún esfuerzo para alcanzar la comida | Ejercicio 2 Para este ejercicio debemos asegurarnos que el perros esté bien despierto y activo. Tomamos una manta pequeña o una toalla de baño, y se deja que el perro le olfatee. Con esta manta, lentamente, le cubres completamente la cabeza y pones en marcha el cronómetro. | 5 Puntos | Si se descubre la cabeza en menos de 5 segundos | | 4 Puntos | Entre 5 y 15 segundos | | 3 Puntos | Entre 15 y 30 segundos | | 2 Puntos | Entre 30 y 60 segundos | | 1 Punto | Si no se ha liberado luego de 1 minuto | Ejercicio 3 En un momento en que el perro se encuentre sentado a un par de metros de nosotros (sin haberselo ordenado), le miramos a los ojos. En cuanto nos mire esperamos 2 o 3 segundos y le dedicamos una sonrisa, sin hacer más gestos. | 5 Puntos | Si viene a nosotros moviendo la cola | | 4 Puntos | Si se acerca pero no llega hasta nosotros, o no mueve la cola | | 3 Puntos | Si cambia de posición, se tumba o se levanta sin acercarse | | 2 Puntos | Si se aleja | | 1 Punto | Si no presta atención | Ejercicio 4 Sienta a tu perro. Si no quiere, haz que alguien le sujete por el collar. Muéstrale al perro una golosina que le guste, y deja que la huela. Delante de los ojos del perro, ubica lentamente la golosina sobre el suelo, a dos metros del animal, y cúbrela con una pequeña manta o toalla. Comienza a medir el tiempo y anímalo a tomar la golosina. | 5 Puntos | Si consigue el alimento en 15 segundos o menos | | 4 Puntos | Entre 15 y 30 segundos | | 3 Puntos | Entre 30 y 60 segundos | | 2 Puntos | Si lo intenta, pero se da por vencido | | 1 Punto | Ni siquiera lo intenta | Ejercicio 5 Dispones una tabla a centímetros del suelo, lo suficientemente bajo como para que quepan las patas del perro, pero no pueda meter la cabeza debajo. Se sujeta con peso suficiente como para que no pueda levantarla con el hocico. Se le muestra comida al perro y se deja que la huela. A continuación, y a la vista del perros, se pone debajo de la tabla y se pone en marcha el cronómetro. | 5 Puntos | Si lo saca con las patas en menos de 1 minuto | | 4 Puntos | Si lo saca entre 1 y 3 minutos | | 3 Puntos | Si lo intenta solo con su hocico y fracasa, o si usa sus patas pero luego de 3 minutos no lo ha conseguido sacar | | 2 Puntos | Si no usa las patas y solo lo olfatea | | 1 Punto | Si luego de 3 minutos ni ha intenta alcanzar la comida | Ejercicio 6 Cuando el perro esté sentado a un par de metros de nosotros, y usando el mismo tono de voz que empleamos para llamarle, pronunciamos una palabra cualquiera que no se parezca a su nombre. | 3 Puntos | Si responde a la llamada | | 2 Puntos | Si no acude, pronunciamos otra palabra en el mismo tono, tabién muy diferente de su nombre, y ahora sí viene | | 5 Puntos | Si tampoco se acerca, pronunciamos su nombre, o la palabra que usemos para llamarle, y ahora sí viene | | 4 Puntos | Si no viene, repetimos su nombre y ahora sí viene | | 1 Punto | Si aún así no se mueve | Resultados Ahora suma los puntos obtenidas en cada prueba, y aquí sabrás qué tan inteligente es tu perro: | más de 25 puntos | tu perro es un GENIO! | | 15 a 25 puntos | es inteligente, pero no irá a Harvard. | | 5 a 15 puntos | tu perro no es muy inteligente, pero seguro que es muy simpático. | | menos de 5 puntos | seguramente que le gusta mucho dormir... | Stanley Coren es un prestigioso psicoanalista y profesor de la Universidad de Columbia Británica (Canadá). Doctorado en Psiquiatría en la Universidad de Stanford (USA). Es autor de varios libros, entre los que se destaca La Inteligencia de los Perros. (*) Test publicado en el libro The Intelligence of Dogs, reproducida con autorización del Dr. Stanley Coren. Los videos incluídos este artículo son propiedad de ABC - Australian Broadcasting Corporation, a quienes agradecemos el habernos autorizados por escrito su inclusión en este artículo. Enlaces relacionados Dr Stanley Coren (en inglés) |