perro enfermo del corazón

La dieta y las enfermedades cardíacas

Un porcentaje de la población canina sufre algún tipo de afección cardíaca, ya sea desde su nacimiento o durante su etapa adulta y vejez. En este caso, el corazón no puede bombear la sangre en forma correcta, no llevando oxígeno a todos los órganos del cuerpo, y los nutrientes necesarios.

Nuestra mascota necesita obligatoriamente asistencia veterinaria, reposo y tranquilidad. Pero también la dieta juega un papel fundamental. En primer lugar, la proporción de sodio (sal) se reduce radicalmente. Por el contrario el enfermo tiene que contar con un importante suministro de vitaminas, y la grasa al igual que los carbohidratos tienen que ser de una calidad excepcional.

¿Cómo detecto si mi mascota tiene alguna enfermedad cardiaca?

Las enfermedades cardiacas adquiridas suelen ser relativamente comunes en los perros que son presentados al consultorio para una revisión general, con edades de 4 años aproximadamente, y pueden deberse a varias causas; entre ellas la vejez principalmente, las enfermedades concomitantes (como las enfermedades parodontales, el hipotiroidismo, la insuficiencia renal, etc.) o las parasitosis (entre ellas dirofilariasis). En los pacientes afectados, el tratamiento va encaminado generalmente a buscar la calidad de vida y mantener ésta por el tiempo más prolongado posible.

A diferencia de las enfermedades adquiridas, los defectos cardiacos congénitos son relativamente raros, pero su importancia se evidencia en aquellos propietarios a los cuales se les informa que su cachorro (aparentemente sano), tiene una malformación cardiaca fatal, o en aquellos criadores que se dan cuenta de que su pie de cría presenta, por ejemplo, una estenosis aórtica subvalvular y no debe ser cruzado.

perros con enfermedades cardíacasEn la mayoría de los casos, los defectos cardiacos congénitos se descubren en cachorros asintomáticos durante el calendario de vacunación, al realizar el examen físico general.

Los médicos veterinarios podemos realizar un diagnóstico presuntivo en estos pacientes mediante evaluaciones no invasivas que incluyen historia clínica, raza, examen físico, radiografías torácicas y electrocardiografías. La raza a la cual pertenece nuestra mascota es de importancia debido a que se sospecha de bases genéticas en la mayoría de los defectos congénitos. Sin embargo, para el diagnóstico definitivo de las enfermedades cardiacas adquiridas y congénitas tu médico veterinario requerirá generalmente de ecocardiografías.

Dentro de las patologías cardiacas adquiridas más comunes se encuentran la insuficiencia valvular crónica degenerativa mitral y tricuspídea, la endocarditis/endocardiosis, y las dilataciones ventriculares secundarias a las enfermedades anteriores. Las enfermedades cardiacas congénitas más comunes incluyen la persistencia del ducto arterioso, la estenosis aórtica subvalvular, la estenosis de la válvula pulmonar, defecto del septo interventricular, tetralogía de Fallot y displasia de las válvulas tricuspídea y mitral.

Sin embargo, de entre todos ellos, solo la persistencia del ducto arterioso es capaz de ser tratada quirúrgicamente en casi todo el mundo con aparentes buenos resultados.

¿Qué es la persistencia del ducto arterioso (PDA)?

En el feto, este ducto se encuentra abierto para permitir el paso de la sangre (actuando como un puente) de la arteria pulmonar hacia la aorta (ya que los pulmones fetales no pueden oxigenarla). Posterior al nacimiento, esta comunicación generalmente desaparece, y se le llama persistencia del ducto arterioso al defecto en el cual esta comunicación no se cierra.

Dentro de las razas con mayor riesgo se encuentran el Chihuahueño, Collie, Maltese, Poodle, Pomeranian, Springer Spaniel Inglés, Keeshond, Bichon Frisé, Cavalier King Charles Spaniel y Pastor Alemán, por lo cual, las mascotas afectadas no deben cruzarse. Los cachorros pueden estar sanos clínicamente o pueden exhibir signos de tos, dificultad para respirar o cansancio. En el examen clínico se puede detectar soplos cardiacos.

Más de la mitad de los perros diagnosticados con PDA, mueren entre el año y el año y medio de edad si no se realiza tratamiento quirúrgico, el cual consiste en ligar este conducto lo antes posible (recomendado entre la octava y decimosexta semana de edad), lo cual permite que el pronóstico de vida posterior a la intervención quirúrgica sea favorable.

¿Cómo debo alimentar a un perro con una enfermedad cardíaca?

La modificación dietética es una terapia complementaria para los perros con enfermedades cardiacas. Si bien la restricción del sodio sigue siendo la base de la dietoterapia, la manipulación de otros nutrientes (de acuerdo a lo que te indique el médico veterinario de tu confianza), también cumple una función importante (por ejemplo, suplementación de l-carnitina, taurina, aceites de pescado o coenzima Q10).

En algunos pacientes la cardiopatía desencadena cambios en el estado nutricional caracterizados por marcada pérdida de la masa muscular (caquexia cardíaca) asociados con debilidad, intolerancia al esfuerzo y anorexia.

Recíprocamente, la obesidad es un estado nutricional que puede desencadenar o exacerbar la enfermedad cardiovascular, ya que se asocia con hipertensión, taquicardia y una importante reducción de la tolerancia al esfuerzo. Estas consecuencias son particularmente nocivas en los animales con cardiopatía o hipertensión ya existente. La terapia antihipertensiva puede ser necesaria, aunque se prefiere el adelgazamiento, siendo fundamental las instrucciones del médico veterinario al propietario de una mascota cardiópata.

En los animales cardiópatas, la activación de los mecanismos compensatorios disminuye la excreción de sodio y cloro por el riñón. La retención de estos electrólitos, si bien inicialmente es beneficiosa, promueve la retención hídrica y exacerba la signología presentada. En tales pacientes se debe evitar la ingesta excesiva de sodio, más que implementar la restricción marcada.

Los alimentos caninos comerciales tienen en promedio un 0,47% de sodio sobre una base de materia seca (MS). Las dietas formuladas para restricción moderada contienen cerca del 0,2% (MS). La restricción de sodio también se puede hacer con dietas caseras. Es muy importante el cumplimiento de las instrucciones que te dé el médico veterinario que atienda a tu amigo y no debes ofrecer bocados con excesivo contenido de sodio.

La l-carnitina es un compuesto sintetizado primariamente en el hígado, y es esencial en el metabolismo de los ácidos grasos los cuales son la fuente energética más importante para el corazón. La suplementación de l-carnitina (50 mg/kg/8 horas, bucal) se considera en perros con algunas enfermedades cardiacas porque el 40% de los mismos tienen déficit del músculo cardiaco y es improbable la inducción de efectos adversos. Sin embargo, se incrementan los costos y no hay garantía sobre los beneficios.

El descubrimiento de que la deficiencia de taurina era una importante causa de cardiomiopatía dilatada felina fue la primera demostración que la disfunción del corazón para contraerse podía ser revertida, acrecentando el interés en las relaciones entre nutrición y cardiopatía.

Las evidencias han demostrado que la taurina puede ser beneficiosa en el Cocker spaniel americano con esta enfermedad cardiaca. La suplementación con taurina (20-25 mg/kg/12 horas, bucal) y carnitina en esta raza, demostró mejoría y cierta resolución sintomática, de modo que se ha recomendado en esta raza.

Los aceites de pescados pueden reducir la producción de agentes inflamatorios y obrar como antioxidantes; también poseen propiedades para evitar la disminución de la masa muscular y pueden beneficiar a los perros con enfermedades cardiacas.

Se ha demostrado que los niveles de coenzima Q10 están reducidos en los corazones de personas y animales con enfermedades cardiacas. En varios estudios de experimentación canina, la coenzima Q10 tuvo efectos protectores contra las lesiones del miocardio.

La suplementación con 2-5 mg/kg/8-12 horas ha mejorado el estado clínico, retardado la progresión sintomática y estabilizado el peso corporal, aunque los beneficios clínicos se notaron a los 3-6 meses después de iniciar la suplementación. Y lo que ha sido mejor para nuestros compañeros, no se ha visto que produzca efectos adversos.

Aunque existen dietas especiales elaboradas nutricionalmente para los pacientes que cursan con alguna enfermedad cardiaca, tú puedes ofrecerle a tu amigo una dieta casera que puede ayudarle la cual consiste en combinar carne sin grasa o de pollo, hígado de pollo, arroz cocido sin sal, aceite de maíz y suplementos de vitaminas y minerales. Otros alimentos permitidos son la carne magra, arroz, cereales, zanahoria hervida y huevos a discreción.

Sin embargo, los alimentos prohibidos para tu mascota incluyen el tocino (bacon), hígado de vaca, claras de huevo, jamón, verduras enlatadas, papas fritas, etc. ya que varios de ellos aparte de ser altos en grasa, tienen un gran porcentaje de sodio. Si quieres saber que más puedes darle de comer a tu amigo con alguna enfermedad cardiaca para seguirle dando calidad de vida, acude al médico veterinario de tu preferencia para que te oriente sobre el tema.

Mussme Delgado García de la Cadena
Médica Veterinaria Zootecnista. Cursó sus estudios superiores en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (México). Actualmente ejerce su profesión en el Hospital de Pequeñas Especies FMVZ-UNAM, México, D.F., México.
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