Foro exclusivo para Adiestradores de perros
Por igpjacko
#9164005
Cuidado con este centro. Te promete por teléfono el perro 100% adiestrado y modificado en conducta. Se abala diciendo que rehabilita mas de 120 perros al año.
Te hace un contrato falso de estancia en el centro en vez de un contrato de modificación de conducta.
Jamas te dice la técnica que va a utilizar.
A la semana siguiente ves al perro todo acongojado y con un collar electrónico del que jamas te había mencionado. Le corrige la obediencia en todo momento mediante descargas en el cuello (todo en negativo)

Somete al perro continuamente. Lo estrangula si es necesario hasta que se rinda ya que según el adiestrador, nosotros somos los líderes y no él.
No estudia la inseguridad del perro ya que sería un trabajo muchísimo mas lento. Va a lo fácil, te somete al perro durante un mes para que se convierta en un perro totalmente sumiso y no tenga problemas con otros perros.
La realidad es que cuando vuelve a casa tu no vas a ser tan exigente (menos en mi caso que me devolvió el perro afónico debido a las malditas descargas) y el perro semana a semana vuelve a ser el mismo. Una vez que el perro sale del centro el adiestrador se desentiende. Le llamas y te dice que sigas dándole descargas a pesar de que el perro sigue afónico.

ESTE CABALLERO SOMETE A LOS PERROS. EN UN MES NO SE REHABILITA UN PERRO, SOLO SE LE PUEDE SOMETER A BASE DE DESCARGAS.

INSISTO EN LAS DESCARGAS PORQUE ESTE CABALLERO NUNCA DICE DESDE EL PRINCIPIO NADA DEL COLLAR ELECTRÓNICO Y MUCHO MENOS QUE TIENES QUE ACABAR COMPRANDO UNO.

LA REHABILITACIÓN DESDE QUE LO SACAS DEL CENTRO DURA OTROS 6 MESES MAS (EN EL QUE EL PERRO SE ADAPTA ATÍ) MEDIANTE DESCARGAS. PERO ESO TAMPOCO TE LO DICE AL PRINCIPIO. LO SABES A LA SEGUNDA SEMANA.

DESPUES DE UN AÑO HE CONSEGUIDO QUITARLE EL COLLAR ELECTRÓNICO GRACIAS A LLEVAR A DONDE OTRO PROFESIONAL CON OTRO METODO MUCHISIMO MAS EFECTIVO. EL TE MARCA LAS PAUTAS Y TU PRACTICAS CON EL PERRO. EN POCAS SEMANAS SE VEN RESULTADOS MUY SATISFACTORIOS

CENTRO CANINO LANKOR (GATIKA) MUY MUY BUENO
Por Jorge94
#9165095
Me gustaría saber porque estas malas críticas al centro son realizadas fuera de la propia página del centro Roblezal.. he tenido la oportunidad de probar q es posible subir opiniones a la pagina.... así pues te pregunto... xq no lo publicaste allí?? Queda un poco raro cuando a la vez recomiendas otro centro... yo tengo a mi perro allí y estoy deseando q pase la primera semana de estancia para ir a visitarlo. Yo le pregunte! Y me dijo q no creía necesario el uso del collar con mi mostruo... tampoco es un caso muy extremo....
Por iakigp1
#9165250
Bueno, desde mi punto de vista no es una mala crítica, es mas bien lo que yo he vivido. Publiqué tambien mis opiniones en facebook cuando el mismo subia todos los supuestos casos resueltos. Al ver mis opiniones tiró la página. Ya no tiene facebook. No veo que nadie haya colgado opiniones de ningun tipo en la pagina. De hecho hasta que no he empezado a publicar las mias nadie mas lo ha hecho. De todas formas yo cuento mi experiencia, es posible que haya gente que haya quedado contenta. MI CASO NO. TENGO AMI PERRO CON AFONIA CRONICA Y SIGO EVITANDO PERROS
#9166516
Pues yo a mi perro que lo tenía que sacrificar por qué era un peligro y ahí me lo solucionaron, no fue fácil y tal vez me educaron más a mí que a mi perro, pero es que cuando tienes un problema de agresividad, no hay solución fácil.
Lo de el collar de impulsos no son descargas eléctricas, que según leo parece que estas achicharrando al perro, lo puede probar uno mismo y es una corriente que sorprende, pero nada más, lo que pasa es que el perro no tiene ni idea de donde viene y ahí radica su efectividad.
Yo lo usé en su momento y me fue fenomenal, ahora sí, hay que aprender a usarlo.
Por Karri28F
#9166575
Buenas noches, os dejamos nuestra mala experiencia con el adiestramiento tradicional en el Centro Canino El Roblezal.
Esta publicación va dedicada a todas aquellas personas, que como nosotros en su día, están desesperadas porque no saben cómo tratar la “agresividad” de su perro o sus problemas de conducta.
De los errores se aprende, pero si alguien te los evita, puedes ahorrarte muchos disgustos. Por eso hemos querido compartir nuestra experiencia.
Ante la desesperación y desinformación buscamos posibles soluciones por internet para intentar tratar el problema de “agresividad” de nuestro perro, y encontramos el Centro Canino el Roblezal, en Medina de Pomar. Inmediatamente después de enviar nuestra solicitud vía email formulando varias preguntas, Sergio Alava, el responsable del centro se pone en contacto con nosotros vía telefónica. Trataba el problema que le contábamos con mucha naturalidad, dejando entrever que había trabajado casos parecidos al nuestro y que tenía mucha experiencia con “perros agresivos”.
El lema de este señor es algo así como que es un salvador de perros muy peligrosos que seguramente, por no pasar por sus manos, serían sacrificados, y que gracias a sus métodos los rehabilitaba de tal forma que les devolvía la vida a ellos y a su familia. Y todo esto en tan solo un mes de permanencia en su centro y una cantidad enorme de dinero. Describe su centro como un lugar en el que tu perro está en todo momento en contacto con otros perros no agresivos y que por lo tanto se acostumbrará a ver perros tranquilos y entenderá que no existe peligro alguno. Convivirá también con personas en viviendas ,simulando algo parecido a cuando esté en casa contigo y que además, podrá jugar y correr por las seis hectáreas de terreno que tiene su centro. Nada más alejado de la realidad.
Cuando quieres a tu perro como a un hijo y sufres ante su sufrimiento y problemas y llega alguien y te explica todo esto, te dan hasta ganas de llorar de la emoción, crees en las segundas oportunidades y ves la vida maravillosa, de verdad, duermes tranquilx.
Lo siguiente es, ante tanta felicidad y magia, preguntarle que como lo consigue, qué métodos utiliza… Pero este señor nunca explica los métodos que usa para rehabilitar a los perros. Te dice que por supuesto son positivos y que es complicado de explicar por teléfono. Pero no sabe ni quien es “Turid Rugaas”, la madre de la educación en positivo y la que propaga la importancia de entender el lenguaje canino.
Sin dudarlo empezamos a ahorrar el dineral que nos pedía (1200 euros) para conseguir nuestro propósito pero, fijando a la vez, ya la fecha en la que nuestros perros llegarían al centro, porque según él había mucha demanda y podíamos perder la plaza y atrasar el tratamiento.
Viajamos desde hasta Burgos en coche con nuestros perros y al llegar allí nos atendió este señor. La entrada fue un horror. Bajamos de nuestro coche, lo saludamos y directamente sacamos a uno de nuestros perros y después al otro. En la puerta del centro venían todos los perros que viven allí, una camada de schnauzers que según él utiliza para rehabilitar a los que llegan allí con problemas. Al nuestro, “el conflictivo”, le colocó un bozal muy apretado y ante su nerviosismo le dio un golpe con la palma de la mano en la cabeza. En ese momento ya nos quedamos sin aire, pero él nos tranquilizaba diciendo que estos casos tan extremos de agresividad no se podían solucionar dando premios con salsichas, palabras y gestos bonitos, que esto era un caso muy serio en el que se ponía en juego la vida de personas y animales.
Nos hizo firmar un contrato y acto seguido nos dijo, poniendo la mano en posición de pedir “ahora el dinero”. Recogió a los perros y los metió en una jaula a cada uno en su furgoneta, prometiéndonos que en un mes máximo los dos perros convivirían sin problemas y tampoco habría impedimentos a la hora de juntarlos con otros perros desconocidos. En este mes también aprenderían lo que sería un adiestramiento básico.
Volvimos a casa sin ellos y durante ese mes Sergio nos mandaba videos en los que nos demostraba como convivían los dos perros en su centro al aire libre, nunca dentro de una casa. Sobretodo al principio del mes recibíamos mucho material puesto que estábamos muy encima y un poco preocupados, pero a medida que transcurrían los días cada vez teníamos menos noticias de ellos. Hasta que un día vía whatssap nos dijo que como había habido tantos días festivos de por medio no había podido trabajar bien con nuestros perros y que necesitaba medio mes de más para tratarlos. La última semana antes de ir a recogerlos, nos dijo vía telefónica que el problema de agresividad de nuestro perro era intratable, era algo genético que podía controlarse pero no solucionarse al 100%.
Reservamos dos noches de camping en un pueblo cercano al centro puesto que cuando fuimos a recogerlos tendríamos dos días de clases para continuar con el adiestramiento que habían recibido ese mes y medio. Cuando llegamos el panorama era el siguiente: nuestro perro, el que tenía el problema de agresividad, había perdido aproximadamente 8 kilos, tenía el cuerpo y la cara llena de marcas, de mordidas de otros perros y muchas heridas en las patas. Era un esqueleto andante que llevaba puesto UN COLLAR ELECTRICO!!! Nuestro otro perro tenía un aspecto totalmente normal, sin heridas y con su estado de ánimo habitual, pero también llevaba puesto otro collar eléctrico, según nos dijo “a este ni lo he tenido que mirar porque no da problemas”. Así pues, todo lo que durante ese mes y medio habían “aprendido”, había sido mediante el uso del collar. Un collar que cuesta cada uno 110 euros (con descuento por ser dos)y que nosotros tuvimos que pagar sin antes habernos consultado si lo queríamos y si queríamos que lo usara con nuestros perros.
Se centró básicamente en el perro con el problema de “agresividad”: nos contó que cada vez que había intentado morder a algún otro perro lo castigaba tres días sin comer, y en todo momento nos dejaba claro que era un auténtico asesino al que había que cohibir y anular por completo. En el momento de estar allí dos de sus perros se pelearon, y al que inició la pelea le dio una paliza y lo estranguló durante unos minutos hasta que el animal no podía más y se levantó por su propio pie. Ante nuestro horror nos dijo que las zonas donde le había dado los golpes eran sitios seguros en los cuales el animal no podía sufrir ninguna consecuencia grave.
Las clases consistieron en explicar cómo funcionaba el collar, cuando utilizarlo, un paseo por el pueblo y en sentarnos en una terraza junto a nuestros perros tumbados. Y cualquier duda que tuviéramos la podríamos resolver vía telefónica sin problemas.
Y nos fuimos a casa. Con sentimientos contradictorios. Por una parte felices de reunirnos con nuestros perros y comprobar que convivían entre ellos sin problemas. Pero por otra con una tristeza e incertidumbre interior muy grande por no conocer, pero sí imaginar, todo lo que había podido suceder en esos días allí con nuestros perros. No obstante, intentamos ser positivos y seguir con las instrucciones verbales del adiestrador que nunca funcionaron. No funcionaron porque no seguimos sus indicaciones, éramos incapaces de emplear el collar eléctrico tal y como él nos recomendaba. En alguna ocasión lo llamamos por teléfono ante la desesperación de no ver ningún cambio positivo (nuestro perro con más problemas seguía intentando atacar a los demás perros desconocidos), y él siempre nos decía lo mismo, que no exigíamos lo suficiente y que la culpa era de que no se usaba bien el collar.
Ha pasado un año y medio. Nuestros perros conviven como hermanos, pero el problema de la “agresividad” ante perros desconocidos de uno de ellos persiste.
Afortunadamente y a raíz de estos problemas hemos estudiado cursos de educación canina por nuestra cuenta y hemos acudido a otros profesionales y entre todos hemos determinado que el problema de nuestro perro es el miedo, la inseguridad, el no entender el lenguaje canino y que todo eso, con paciencia, dedicación, amor y un no querer parar de aprender, se soluciona.
Los collares eléctricos están en la basura, es más, no deberían ni existir porque no enseñan ni solucionan nada, solamente hacen daño y crean traumas. Y ahora estamos aquí porque no queremos que nadie más cometa nuestro mismo error, el de creer en soluciones mágicas.
No existen perros agresivos, sino perros incomprendidos.
Por favor, no lleves a tu perro a este centro, de verdad existen alternativas.