Para los amantes de los perros en general, para tratar todo tipo de temas no comprendidos en los otros foros.
#9164433
Hola a todos!

Me presento en este foro, con un tema que creo bastante interesante.

Antes de nada quería comentar mi caso.

Tengo un Alaska Malamute de 7 años, y el año pasado a mediados de marzo se comió varias orugas procesionarias que encontró en mi casa, tenemos varios pinos y en esa época las orugas campan a sus anchas. Nosotros que estábamos recién mudados no teníamos ni idea del tema ni de la gravedad del asunto.

El caso es que me pilló sola en casa y en cuestión de 3 minutos el perro empezó a rabiar literalmente. No hacía más que vomitar y si pelo se tornaba de un color rosado.

Sin pensármelo dos veces le puse el arnés y me lo llevé andando al veterinario (me pilló en casa sola y sin el coche) Ni si quiera sabía donde había uno, y después de preguntar a los vecinos localicé uno que andando tardamos unos 15 minutos en llegar.

Fueron 15 minutos de vómitos continuos, tuve que arrastrar practicamente al perro por la acera porque no se movía, pesa unos 40 kilos y no podía con él.

Cuando llegamos nos atendieron de urgencias, le pusieron una vía y urbasón. Después le hicieron un lavado bucal y pudimos salvarlo.

Quedó bien, perfecto. Con la lengua intacta.
Me dijeron que había tenido muchísima suerte, que estos casos es cuestión de tiempo y tu perro puede morir.

Quiero hacer saber a todos lo importantísimo que es acudir al veterinario en estos casos ya que pueden salvarle no solo la lengua... la vida.

Ahora bien, mi pregunta es, después de lo que le pasó el año pasado, puede repetir la conducta o ya nunca más se acercará a una oruga?

Estoy temerosa este año con el tema, y aunque ya nos estamos poniendo manos a la obra para eliminar las bolsas de orugas, siempre temo que se nos cuelen las de algún vecino.

Sé que es una pregunta un poco difícil pero agradezco cualquier comentario.

Un saludo!