¿Se acuerda
el amable lector cuando adquirió a su cachorra Kika?. Con toda
seguridad recordará lo poco que sabía acerca del nuevo ser
que entraba en su casa. Ahora, todos los problemas han sido superados
y los que se van a presentar, tiene una solución tan fácil
como tan intensa es la ayuda que la buena de Kika nos va a prestar en
la cría y educación de nuestros cachorros. Ella nos aprecia
como Superalfas pero a la vez, es madre de esas pequeñas bolitas
que lloran pidiendo más recurso que el que realmente necesitan.
Está totalmente dispuesta a ayudarnos en nuestra tarea y además,
necesita nuestro apoyo en su época de cría. Sepa
que de ese apoyo, el sinvergüenza de Truco, no quiere saber nada.
La manipulación
neonatal
Los cachorros recién nacidos invierten la mayor parte de su tiempo
en dormir y alimentarse. Es por ello que, gran parte de los criadores,
se inclinan por no manipularlos y dejar que sea la madre la que se encargue
de toda la crianza. Yo estoy de acuerdo en que Kika tiene que alimentarlos,
limpiarlos y realizar las estimulaciones anogenitales para crear las actividades
reflejas de micción y defecación. Con lo que no comulgo
es con que debemos dejarlos en paz para no estorbar la crianza. Los cachorritos
tienen que aprender desde pequeños, que aparte de haber nacido
perros, también serán componentes de una manada en la que
se mezclará su especie con otra, la nuestra.
Le comentaba, cuando decidió comprarse un perro, que tendría
suerte si encontraba un cachorrito perfectamente manipulado desde su periodo
neonatal. Eso suponía que usted había localizado a un criador
experto y con profundos conocimientos de Etología canina. Ahora
es usted el criador y aunque no haga de eso su profesión, debe
aplicar los conocimientos que ha ido adquiriendo para conseguir que sus
cachorritos sea mas adaptados a la convivencia con el humano y mas "inteligentes"
que la media.
Un corazón
mas acelerado y un cuerpo más caliente
Una de las diferencias entre su especie y la de su perro es que este tiene
un grado más de temperatura y bastantes mas pulsaciones cardíacas
que usted. Esto significa que sus cachorritos se tranquilizan cuando sienten
el corazón de su madre y notan la tibieza de su vientre. Ahora
es el momento de enseñarles el fenómeno de la convivencia
con otra especie más fría y menos revolucionada. Su olor
tampoco es el de su madre ya que Kika es una carnívora y no gasta
tanto en jabón como nosotros. Debemos conseguir que todos estos
rasgos que nos separan, no sean un motivo de intranquilidad para los recién
nacidos.
Coja uno por uno a sus perritos a partir del segundo día de vida,
y lléveselo a unos metros del paritorio. Échese relajado
en un sofá, introduzca el perrito dentro de su ropa y ponga la
cabeza del animal, cerca de su corazón. Mientras lo acaricia, háblele
con voz queda y cariñosa y no se sorprenda si alguno de ellos trata
de mamar en un pezón humano. Si eso ocurre es porque el cachorro
comienza a identificar a nuestra especie como a una adoptiva o nodriza.
El introducirlos debajo de nuestra
ropa tiene como doble fin el que tome contacto con una piel más
fría que la suya y que aunque no sea capaz de oír, perciba
nuestro lento corazón.
A la vez, lo estamos formando en la confianza con
otro mamífero con el que convivirá toda su vida. Ahora el
animal no ve, no oye, y solo puede trasladarse arrastrándose sobre
sus patas delanteras pero su olfato es el protagonista principal de sus
fuentes de percepción sensorial y nuestro olor debe quedar grabado,
como agradable, en algún archivo de su disco duro. Cuando lo saque
de su pecho, exhale su aliento sobre su pequeña trufa mientras
lo acaricia. Algunos criadores dicen que el hocico del cachorro recién
nacido huele a café con leche. No le recomiendo que lo lama por
muy bien que huela.
Repita esta operación a diario y estará contribuyendo sin
trabajo, a un desarrollo correcto de su cachorrito. Es
muy importante el que los niños participen en estas manipulaciones
interespecíficas ya que es beneficioso para los dos cachorros,
el de hombre y el de perro.
Buscando el calor
Durante los cuatro primeros días de vida, el cachorro trata de
desplazarse hacia cualquier fuente de calor a su alcance. Esta conducta
instintiva conocida como reflejo de rooting,
es desencadenada por la madre al lamer el hocico de su cachorro. ¿Para
qué lo hace?. Para conseguir tener cerca a los hijos en los primeros
días después del parto.
Nosotros debemos trabajar al cachorrito con esta manipulación durante
esos cuatro días. Para ello, formaremos un cuenco o copa con las
manos y se la pondremos cerca de su nariz hasta que el animal meta el
hocico en ella.
Realmente no creo que confunda a su madre con nosotros ya que es una especie
altricial, pero el acto de hacerlo nos indica una confianza añadida
muy beneficiosa para su desarrollo.
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Varios estudios indican que las manipulaciones
en este periodo, tienen efectos positivos sobre la emocionalidad y la
capacidad de aprendizaje del animal. Así, perros manipulados en
el periodo neonatal, muestran una menor respuesta al miedo cuando se les
coloca en ambientes extraños y un desarrollo importante de su aprendizaje
súbito.
Hacia la transición
El periodo neonatal del perro abarca desde el nacimiento hasta el final
de la segunda semana de vida. Durante la tercera, nuestros cachorritos
estarán en el periodo de Transición.
Solamente una semana para pasar al de Socialización.
En el periodo de Transición el hijo de Kika comenzará a
"explorar" el entorno y a desarrollar conductas de juego por
primera vez. Usted ya sabe a que juegan los perros y con qué sueñan;
con gloriosas cacerías y triunfantes torneos.
Yo suelo meter en sus parques "juguetes educativos". Estos chismes
deben tener resistencia mecánica, ser difíciles de ingerir
y por supuesto, deben ser pedagógicos. Es impresionante ver como
cachorros de 20 días observan una serpiente verde, en actitud desafiante
y con la boca roja y abierta. Los más valientes se acercan y hasta
la huelen, alguno trata de enfrentarse al intruso pero todos, se muestran
inquietos y sorprendidos. Los animales, al igual que nosotros, saben que
hay colores que indican que su portador es peligroso o que tiene mal sabor.
La coloración aposemática es una de las primeras enseñanzas
que debemos impartir a nuestros cachorros. De ser libres, la aprenderían
de sus mayores y del entorno.
En este periodo es muy importante que mantengamos
las manipulaciones de contacto con nuestra piel, las caricias diarias
y el juego con cualquier objeto que pueda despertar curiosidad en ellos.
Las palmadas, cambios de voz, silbidos y demás comunicaciones humanas
deben efectuarse en su presencia y a diario.
El periodo sensible
de socialización
En este periodo, el ambiente tiene un efecto extraordinariamente intenso
y duradero sobre el desarrollo del cachorro. Para que el hijo de Kika
pueda acceder a la socialización es necesario que, tanto sus órganos
responsables de los sentidos como su coordinación motora, estén
lo suficientemente desarrollados para que nuestro perrito pueda explorar
el entorno y comenzar a interactuar con sus hermanos. A la vez de la interacción
intraespecífica aparecerá otra interespecífica, es
decir, comenzará a jugar con los humanos que pertenezcan al entorno.
Ahora los cachorritos, comenzarán a extrañarse, a sorprenderse
y a mostrar miedo moderado por primera vez. Esto significa que sus estructuras
nerviosas comienzan a madurar y por supuesto, que el perrito está
sano.
Las conductas de miedo e inseguridad conforman
el instinto mas fuerte de cualquier animal, el de supervivencia. El miedo
es adaptativo, necesario y sano. Si alguno de los lectores es como yo
paracaidista, aficionado al puenting, parapente o cualquier deporte de
riesgo, sabrá el calvario que se pasa en el avión antes
de salir al aire. Si lo desconoce o no lo acusa, deberíamos pensar
que es un inconsciente o que no valora el peligro y esta falta de valoración,
en los animales libres, llevaría a no superar la fase juvenil.
Hace dos años hice la prueba del "bicho raro" en el criadero
de un amigo que había tenido una camada hacía tres semanas.
Todos los cachorros, excepto uno, se alarmaron cuando introduje una especie
de gusano de colores que se movía a pilas y emitía luz por
los ojos. El criador pensó que aquel que no acusaba al extraño
en el paritorio era el mas "equilibrado". Como además,
según sus patrones de belleza era el mas apto, decidió criarlo
para él hasta que el veterinario en una inspección de rutina,
descubrió que el cachorro no veía prácticamente nada.
Esta experiencia para el cachorro, aparte de servir como ítem de
un test de carácter producirá, al repetirse, una habituación
a situaciones raras que el perro debe superar.
Por otra parte, el miedo como tal, no aparecerá hasta la quinta
semana e irá aumentando gradualmente hasta que sus respuestas sean
tan intensas que hagan disminuir las conductas exploratorias. Esto
marca el fin del periodo de socialización.
En este periodo que va desde la cuarta a la décima
o duodécima semana de vida, es importantísimo que el cachorro
tome contacto con otros perros y personas, sobre todo, entre la quinta
y octava semana. Si estos contactos no se producen nos encontraremos,
en muchos casos, con problemas de comportamiento del tipo miedo o agresividad
en la edad adulta.
También es muy conveniente irle presentando situaciones que encontrará
en el futuro. Los niños son vistos por los perros de una forma
distinta a como ven a un humano adulto y es por eso, que deben tomar contacto
tanto con unos, como con otros.
Hasta hace muy poco se creía que el Imprinting era irreversible
y que una vez acabado el periodo sensible, la socialización era
prácticamente imposible. Ahora entendemos que se puede llevar a
cabo aunque con serias dificultades.
Pues bien, estamos en el momento en el que usted adquirió a su
perro. Truco o Kika le fueron vendidos destetados y socializados. Pero
ahora, le cabe la duda de si el criador manipuló adecuadamente
su cachorro. Supongo que muchos no lo hacen por desconocimiento pero usted,
amable lector, no tiene perdón si pudiendo entregar un buen perro,
vende uno más del montón.